miércoles, 14 de diciembre de 2011

Capítulo X. Algunas implicaciones de la calidad.

La calidad tiene implicaciones de cambio cultural profundo en la organización, requiere de un esfuerzo sostenido de todas las personas involucradas. La calidad también implica crítica y autocrítica; nadie puede dar lo mejor de sí a menos que se sienta seguro. Hay que admitir con sinceridad cualesquiera errores o fallas en el trabajo, porque eso forma parte de reconocer que hay problemas. El mejoramiento es imposible sin la facultad de admitir los errores propios.
Para que realmente pueda darse un proceso de crítica y autocrítica, en un ambiente de libertad, es necesario que esto se trate abiertamente en las reuniones de equipo al iniciar un proceso de mejoramiento de la calidad.
La calidad implica valorar la diversidad. La pluralidad de puntos de vista es lo que enriquece la posibilidad de encontrar soluciones. El reconocimiento de que esto es así, genera a su vez dos exigencias: la primera es la de un ambiente de libertad en el que uno sienta que puede expresarse tal como es; la segunda es una actitud de respeto a las opiniones y visiones de los otros.
La calidad implica consensos. El consenso es necesario en un proceso de mejoramiento de la calidad. Llegar a él, sin perder el respeto a nuestra diversidad, puede resultar arduo e, inclusive, conflictivo. Pero tenemos que reconocer que la voluntad colectiva que surge de la diversidad es mucho más vital y profunda que cualquier otra.
La calidad también implica relevancia. El beneficiario es la referencia obligada de todo proceso de mejoramiento de la calidad. Es lo que motiva el plan. El plan, además, está concebido a partir de las ideas sobre cómo atenderlo mejor. Sin embargo, en el quehacer educativo cotidiano, y en lo que corresponde a los docentes, este postulado fundamental se traduce en la palabra relevancia.
Algunos estudios son muy claros en señalar que la falta de relevancia de los aprendizajes que ofrece la escuela explica buena parte de su falta de calidad.
La calidad implica justicia. Igualdad es ofrecer lo mismo a todos. Justicia es dar más a los que menos tienen. En la práctica docente cotidiana, esto significa que no nos podemos conformar con dar una clase, esperando que los alumnos la aprovechen de acuerdo con sus capacidades que, como ya indicábamos, son diferentes. Es necesario buscar permanentemente la manera en que todos los alumnos, independientemente de sus características, alcancen los objetivos que nos hemos trazado.
La calidad exige creer en los alumnos. Los niños aprenden más cuando los maestros creen más en ellos. Creer en los alumnos significa apostar a que son capaces de aprender como aprenden los mejores alumnos del país; a que serán capaces de continuar sus estudios a niveles medios y aún superiores con éxito.
La calidad se comparte. El mejoramiento de la calidad no es para que nuestra escuela sea la única buena, sino para que todas sean mejores. En educación, la verdadera medida de la calidad se encuentra en la extensión del movimiento a otras escuelas de la región, a otras regiones, al sistema educativo como un todo.

Comentario:
Para mejorar la educación en nuestro país se necesitan los esfuerzos de todos los actores sociales involucrados en ella. Se necesitan actitudes positivas encaminadas al logro de las metas que como sociedad tenemos para mejorar la calidad de nuestra educación.
Toda la sociedad tiene una importante tarea en la búsqueda de la calidad educativa; pero los maestros tienen una tarea todavía mayor, el de adaptar los conocimientos para lograr un aprendizaje significativo, respetar las diferentes opiniones de sus colegas para no caer en conflictos y saber escuchar las diferentes opiniones y aprender a trabajar en equipo, ya que así se pueden lograr con más facilidad las metas.

Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia (1995), Algunas implicaciones de la calidad en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas,  (pp.117-125). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).

Capítulo IX. La calidad necesita la participación de la comunidad.

En educación básica no se puede entender la calidad sin una activa participación de los padres de familia, que debe ser propiciada por la escuela como un todo y por cada uno de los maestros con los padres de sus alumnos.
Si consideramos que escuela, comunidad y padres de familia pretenden lo mismo, estaremos de acuerdo en que el trabajo conjunto para lograr estos objetivos producirá mejores y mayores resultados que el esfuerzo aislado de una de las partes.

Una vez incorporado el sistema educativo en una comunidad, la escuela se vuelve parte de la vida misma. Los tiempos de las familias que tienen a sus hijos en la escuela giran, en gran parte, en torno a ella.
La escuela se hace presente en la comunidad de muchas maneras.
De igual manera, el maestro tiene un papel muy importante y activo dentro de la comunidad, ya que asiste a las asambleas comunitarias, ayuda en la redacción de actas, entre otras actividades.

Además de todas estas formas en las que la escuela está en la comunidad, el conjunto de relaciones informales que el personal de la escuela establece con los diferentes miembros de la comunidad es muy importante.
Algunas actividades o ideas para propiciar la participación de los padres de familia y de la comunidad son las siguientes:
1.- El trabajo desde el aula: todo docente debe dejar que la comunidad entre al aula, algunas pistas más concretas para lograrlo son:
·         Aprovechar los conocimientos, habilidades, valores y actitudes de los alumnos.
·       Involucrar a los padres de familia, a los demás miembros, y/o a personas de la comunidad, en las tareas escolares de los hijos.
·       Hacer participar a personas de la comunidad en la impartición de clases específicas.
2.- La creación de un ambiente familiar propicio al aprendizaje. Existe una serie de factores de la vida cotidiana de la familia que afectan el trabajo académico de los alumnos. Por ello, es importante llevar a cabo un trabajo de orientación con los padres, de manera tal que en la familia vayan existiendo situaciones cada vez más propicias al proceso de aprendizaje de los alumnos.
Algunos elementos que necesitan ser observados y atendidos son:
·         Nutrición.
·         Higiene.
·         Salud.
·        Conocimiento de las etapas de desarrollo del niño y sus requerimientos.
·   Conocimiento de la importancia de un ambiente familiar estable y afectuoso para el buen desarrollo de los niños.
·         Los apoyos familiares al trabajo escolar de los niños.
3.- El apoyo especial de los padres a los alumnos rezagados y/o a los que presentan problemas especiales de aprendizaje.
4.- Otros aspectos en los que pueden establecerse relaciones entre la escuela y la comunidad. En algunas comunidades, los maestros han tenido la idea de organizar a los jóvenes para que por las tardes apoyen a los alumnos de la escuela primaria en actividades de diversos tipos.
No hay que perder de vista la importancia de asegurar la participación de los padres y de otros elementos de la comunidad en los eventos recreativos y culturales de la escuela.

Comentario:
El apoyo que brindan los padres a los hijos es muy importante y crucial en su educación y en el aprovechamiento que obtengan en cada ciclo escolar. Este capítulo lo puedo relacionar con mi experiencia, ya que a lo largo de mi vida estudiantil he podido observar cómo influyen las actitudes de los padres hacia la educación en el interés que muestran sus hijos.
Cuando un padre se interesa por la formación del hijo y monitorea constantemente sus actividades, el joven obtendrá mejores resultados.
El sistema, al igual que los maestros debe preocuparse por hablar con los padres sobre el desarrollo que tengan los hijos para así evitar problemas como la reprobación y deserción.

Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia (1995), La calidad necesita la participación de la comunidad en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas,  (pp.101-116). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).

Capítulo VIII. La planeación y la evaluación para la calidad.

Para mejorar la calidad de la educación se debe planear, monitorear y evaluar. Antes de planear debe reconocerse que existe un problema, así se inicia la búsqueda de la calidad.  Este problema puede ser de dos tipos, o de la combinación de los dos: una preocupación por los resultados deficientes que la escuela está produciendo, o una preocupación por los procesos deficientes que la escuela está desarrollando.
El reconocimiento de un problema puede, a su vez, proceder de varias fuentes, por ejemplo, de las quejas que la escuela recibe por parte de sus beneficiarios, por otra parte, puede proceder también de las críticas emanadas del propio personal que labora en la escuela.
Para que una idea se convierta en plan, como ya se ha mencionado, es necesario conocer bien el problema, sus causas, y sus posibles soluciones. Las características del plan son:
1.- El plan debe elaborarse en equipo.
2.- El plan debe comenzar por estabilizar los procesos, o por definir la estabilidad existente: significa descubrir qué se hace y qué se logra generalmente. Para esto es necesario:
a) Precisar las normas mínimas.
b) Proporcionar los elementos para que todo el personal pueda cumplir estas normas mínimas.
c) Establecer, entre todos, sanciones claras para el incumplimiento de las normas mínimas.
3.- Diseñar los resultados deseados.
4.- El plan debe privilegiar los procesos de prevención del problema.
5.- El plan debe privilegiar la disminución de las variaciones por encima de la elevación del promedio.
6.- El plan requiere programas más precisos.
Puesto que un plan pretende modificar procesos, es necesario que las prácticas consideradas necesarias para modificarlos se revisen en forma permanente por parte del propio equipo que las definió. A esta revisión continua se le llama monitoreo, a diferencia de la evaluación, que revisa los resultados.
El monitoreo se refiere a la actuación de las personas en sus prácticas cotidianas, también es un trabajo grupal. A lo largo de todo el proceso, es esencial fortalecer el diálogo con nuestros beneficiarios, este diálogo proporcionará insumos importantes en nuestro intento de modificar las prácticas escolares y, lo que es más importante, nos ayudará a tener presente el objetivo hacia afuera, que es lo que motiva originalmente el proceso y lo que nos mantiene unidos en nuestros propósitos.
El proceso se monitorea. Los resultados se evalúan. Evaluamos cuando ha transcurrido el tiempo suficiente después de haber logrado modificar nuestras prácticas. La evaluación sin monitoreo no permite mejorar la calidad, solamente constatar su presencia o ausencia.
La evaluación es importante, pero sólo es útil para mejorar cuando se la combina con el monitoreo. Desde la perspectiva de la filosofía de la calidad, se evalúa con el resultado, pero no por el resultado.


Comentario:
Este capítulo menciona un factor muy importante en el logro de la calidad educativa: el diálogo, y se hace mucho énfasis en tener en cuenta y llevar a cabo este factor a lo largo de todo el proceso para mejorar la calidad.
En México estamos muy acostumbrados a evaluar solamente los resultados, no nos preocupamos por monitorear el proceso que nos permitirá llegar a resultados satisfactorios. Debemos preocuparnos, toda la sociedad, porque todos estamos involucrados en el educación; debemos reflexionar sobre los problemas que existen en el Sistema Educativo, porque no solo perjudica  a los maestros, sino a todos nosotros.


Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia (1995), La planeación y la evaluación para la calidad en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas,  (pp.89-100). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).

Capítulo VII. La calidad conduce al mejoramiento continuo de las personas involucradas.

En términos generales, el problema de la calidad no reside en los docentes, sino en el sistema con el que opera la escuela. Sin embargo la solución de problemas si depende del equipo de docentes, siempre y cuando este equipo sea capaz de modificar el sistema.
Cuando el equipo de docentes, encabezado por su director, se da a la tarea de modificar el sistema y de mejorar los procesos para alcanzar mejores resultados, atendiendo a las necesidades de los beneficiarios, los participantes se desarrollan como personas.  Por eso la filosofía de la calidad está orientada a las personas y dirigida a sus esfuerzos.
La calidad de las personas es la primera preocupación de la filosofía de la calidad. Un sistema en el que se persigue la calidad se preocupará de que las personas desarrollen al máximo sus potencialidades.
Para producir mejores sistemas, una sociedad debe preocuparse menos por producir bienes materiales en cantidades crecientes que por producir personas de mejor calidad. Sin embargo, es común ver como en los programas para el mejoramiento de la educación se incluye la dotación de infraestructura y de materiales didácticos, de manera mucho más frecuente e importante que la actualización y el apoyo a los docentes.

Si nos desarrollamos como personas, podremos formar integralmente a nuestros alumnos. A continuación mencionare los valores que nosotros podemos vivir en forma congruente al participar en un proceso de mejoramiento de la calidad, y los valores que parecería deseable formar en nuestros alumnos:
1.- La identidad: es un proceso que como docentes nos vemos fortalecidos en nuestra identidad. Nos reconocemos como parte de una escuela.
En el caso de los alumnos, es evidente que el logro de la identidad individual y social es un proceso relacionado con las etapas de desarrollo del niño en el cual intervienen la existencia de al menos  tres tipos de existencia de oportunidades:
a )  La participación creativa.
b)    La diversidad.
c)    La autoestima.
2.- La libertad, la responsabilidad y el respeto a bien común.
3.- La equidad y la justicia.
4.- La solidaridad y el compromiso.                       
5.- La congruencia.


Comentario:
En este capítulo se menciona un problema que está presente en nuestro país y lo podemos ver casi a diario en nuestra sociedad; la preocupación de los bienes materiales. Antes pensaba que el apoyo con materiales escolares tenía un gran impacto en la calidad educativa, pero al leer este capítulo me pude dar cuenta que en realidad si impacta, pero no de gran manera.
Para lograr una educación de calidad  debemos preocuparnos como sociedad por la preparación de los maestros, ya que la mayoría no están capacitados para dar clases; no cuentan con los conocimientos adecuados  para hacerlo.
A parte de poner énfasis en la preparación de los maestros, debemos tener en cuenta las actitudes que estos tengan, así como la manera de trabajar que se tenga en cada escuela.


Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia (1995), La calidad conduce al mejoramiento continuo de las personas involucradas en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas,  (pp.77-88). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).

Capítulo VI. La calidad requiere liderazgo.

El director debe ser líder, el primero y más comprometido con el propósito de mejorar la calidad. Debe también apoyar, motivar, facilitar y estimular el proceso de mejoramiento de la calidad.
El liderazgo ejercido por el director debe estar basado en la experiencia y en las convicciones personales, y no necesariamente en la escolaridad, edad o rango.
El director tiene que conocer a fondo los procesos importantes que ocurren en la escuela, y tiene que involucrarse de lleno en cada uno de ellos. También debe ser el motor principal de un proceso mediante el cual la escuela logre niveles de resultados cada vez mejores y cada vez más acordes con las necesidades de sus beneficiarios.
La calidad comienza con una idea, con un plan, que es establecido por el director.
El líder de un proceso de calidad debe ayudar a los docentes a trabajar más inteligentemente, no más duramente. La dirección debe comprender y actuar sobre los problemas que privan al docente de la posibilidad de realizar su trabajo con satisfacción.
Un director se debe preocupar por investigar la escuela y su entorno. Esta investigación le propicia información sobre los recursos que cuenta, así como lo que falta para enfrentar el reto de mejorar los niveles de logro. Un ejemplo de investigaciones es:
·         Una prueba sencilla a los alumnos.
·         Una entrevista a fondo con cada uno de los docentes.
·         Un conjunto de visitas a los padres de familia.
·         Un análisis más detallado de los datos que se entrega a las autoridades escolares.
Mejorar la calidad es un proceso que exige una formación continua, a partir de las exigencias de nuestros objetivos hacia afuera y de las metas que nosotros mismos, en grupo, nos proponemos lograr. Al director le corresponde impulsar que este proceso, esencial para la calidad, tenga lugar.
Para alcanzar los estándares establecidos es necesario que el director formule, con el apoyo de sus colegas, procedimientos, reglas y directivas claros, de manera que no haya dudas acerca del procedimiento establecido para lograr los actuales niveles de resultados.
La responsabilidad del mejoramiento se refiere a la necesidad de dar los pasos necesarios para ir logrando estándares de comportamiento y niveles de logro cada vez más altos. La teoría de la calidad total en administración estima que un director debe dedicar la mitad de su tiempo a la responsabilidad del mejoramiento. Hay dos maneras de lograrlo: a través de la innovación y a través del mejoramiento continuo.
El director tiene dos funciones: la función estimulante y de apoyo y la función de control. La primera de estas funciones, la estimulante y de apoyo, está dirigida a los procesos. Consiste en propiciar que mejoren las relaciones de manera que puedan producirse buenos resultados. La segunda de estas funciones, la de control, está dirigida a los resultados. En un movimiento hacia la calidad, la primera es la función en la que se hace énfasis, bajo el supuesto de que, si los procesos mejoran, mejorarán los resultados.

Comentario:                                                                                    
Después de leer este capítulo pude reflexionar sobre la importancia que tiene el director en la mejora de la educación, ya que a decir verdad era algo que no lo había logrado identificar y reflexionar de esta manera. Lo pude relacionar con las observaciones realizadas, ya que en una secundaria pude apreciar la participación del director en las actividades escolares, por ejemplo; estaba presente en la entrada de la escuela, lo que permitía y obligaba a los alumnos a llegar de manera puntual y correctamente uniformados, permitiendo así el cumplimiento de las normas, un mejor ambiente de trabajo y en consecuencia la mejora de la calidad educativa.


 Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia (1995), La calidad requiere liderazgo en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas,  (pp.65-75). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).




martes, 22 de noviembre de 2011

Capítulo V. La calidad depende de todos los que participan en el proceso.

La calidad la causa el equipo docente
En una escuela los resultados dependen de las personas y de las interrelaciones entre las personas. Un movimiento hacia una mejor calidad del proceso educativo requiere del involucramiento activo de todos los agentes implicados.
Es indispensable que todo el equipo docente comprenda y comparta el propósito del mejoramiento, y entienda bien el papel que le toca jugar en él.

No basta con participar.                                                                       
Hay que hacerlo en equipo

El trabajo en equipo hace que una persona compense con su fuerza la debilidad de otra, y que todos agucen su ingenio para resolver las cuestiones que son de todos.
En un trabajo en equipo se toman decisiones y se actúa sobre ellas. Todos adquieren una responsabilidad ante el colectivo en esa actuación. En equipo también se monitorea el proceso- se evalúan los resultados de las decisiones tomadas-. Y el equipo es el único que puede revisar las decisiones anteriores, corregirlas y cambiarlas.
En la administración de control total de calidad, estos pequeños equipos se llaman “Círculos de calidad”. Un círculo de calidad es un grupo que desempeña, voluntariamente, actividades de mejoramiento y control de calidad.


La participación en equipo mejora la calidad de vida en el trabajo
Un principio fundamental de la filosofía de la calidad es que las personas se desarrollan, se humanizan así mismas y humanizan el trabajo cuando participan activa y colectivamente en el mejoramiento de los procesos de trabajo.
También esta filosofía de la calidad sostiene que las personas que realizan en su trabajo, y se desarrollan como personas, cuando participan creativamente en su mejoramiento, y cuando lo hacen en equipo, reconociendo que por sí solos no pueden modificar los procesos que condicionan su quehacer.


Algunos ejemplos de trabajo en equipo en la escuela
A continuación, se darán algunos ejemplos de objetivos que pueden conducir a la creación de círculos de calidad en la escuela.
  • La participación de los alumnos en el proceso de aprendizaje.
  • El fortalecimiento de la lectura y la escritura.
  • El mejoramiento del entorno físico.
  • El problema del rezago escolar.

La participación debe ampliarse a los padres de familia y a otros miembros de la comunidad
Los maestros no son los únicos integrantes de una escuela. Si bien son los agentes más importantes, porque son los causantes de la calidad, una escuela debe convertirse en una comunidad educativa en la que participen activamente alumnos, padres de familia y miembros de la comunidad. La calidad educativa les concierne a todos.

Comentario: es muy importante tener en cuenta que los docentes son parte fundamental para que exista una calidad educativa; pero también debemos estar consientes que dicha calidad educativa también depende del interés que tengan los alumnos, padres de familia y la comunidad en el proceso y plantel escolar.
Como sociedad no debemos dejar esta tarea tan importante a los maestros ya que como hemos visto no son los únicos responsables.
Me he dado cuenta por medio de las noticias analizadas para el seguimiento, que en nuestra sociedad es muy común culpar solamente a los maestros del fracaso escolar de los alumnos, así como del mal aprovechamiento que éstos tienen, sin analizar e interesarnos primero por saber que es en realidad lo que está pasando.
Como hemos analizado en distintas clases es muy importante que la sociedad, en especial los padres de familia, se interesen por el aprendizaje que tengan sus hijos; así se pueden lograr mejores resultados y una enseñanza con más calidad.



Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia (1995), La calidad está en el proceso en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas,  (pp.55-64). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).


Capítulo IV. La calidad está en el proceso.

El mejoramiento de la calidad es un proceso que nunca termina
La calidad es un concepto relativo y dinámico. No se puede definir en términos absolutos, y siempre es posible pretender más calidad. Un movimiento de búsqueda de la calidad es, un proceso que, una vez iniciado, nunca termina.
La constancia es necesaria tanto porque se trata de un proceso gradual y lento, cuyos resultados son visibles en el largo plazo, como por el hecho de que, una vez logrados mayores estándares de calidad, debemos buscar los problemas que nos impiden alcanzar estándares aun superiores.
La constancia es tan importante que no tiene sentido iniciar un proceso de búsqueda de calidad si una proporción importante del personal que trabaja en una escuela no tiene intenciones de permanecer en ella durante más de uno o dos años.


La calidad está en el proceso                                                                                                        
La calidad es un proceso constante y permanente porque es total, y como tal está presente en todas las partes del proceso educativo.
Una organización es un proceso porque está constituida fundamentalmente por relaciones. De estas relaciones, dos son las más importantes: las relaciones con los beneficiarios (alumnos y padres, fundamentalmente) y las relaciones entre quienes en ellas trabajan. Mejorar la calidad significa mejorar esas relaciones.
Puesto que la organización es un proceso, y el proceso está constituido fundamentalmente por relaciones, la mayor parte de las causas de la baja calidad están en el sistema, no en las personas.
La calidad hay que introducirla en el proceso. Tenemos que mejorar el proceso para esperar resultados mejorados. Para lograrlo se deben entender y conocer mejor los procesos, así como los cambios que pueden sufrir y las variaciones que pueden propiciar.  Dichos procesos son:
v  El proceso de diseño: definir qué aprendizajes queremos lograr y cómo los queremos lograr.
v  El proceso de la enseñanza: elaborar estrategias de enseñanza que propicien el aprendizaje a través de las mismas.
v  Relación escuela- comunidad y maestro- padres de familia: en la medida en que estas relaciones se fortalezcan y podamos lograr una mayor participación de comunidad y padres de familia en el proceso educativo mismo, y no solamente en los aspectos materiales de la escuela, estaremos mejorando la calidad.


Comentario: el mejoramiento de la calidad es un proceso que no termina, una vez iniciado es necesario continuar con él, para mejorar en diferentes aspectos; como en los aprendizajes reales de los alumnos y las relaciones entre la comunidad y los maestros.
La calidad depende por lo tanto, de procesos los cuales se enfocan en dar una enseñanza que propicie el verdadero aprendizaje.
La calidad depende no sólo del maestro, por tanto no podemos culparlo del mal aprovechamiento de los alumnos, debemos tener en cuenta que mucha culpa de los problemas en el aprovechamiento y resultados de los alumnos dependen del sistema, como lo vimos en el debate realizado en clase; en el cual se discutieron los principales factores que afectan el aprovechamiento, reprobación y deserción, el sistema debe preocuparse por satisfacer las distintas necesidades de cada individuo para acabar con dichos problemas.


Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia (1995), La calidad está en el proceso en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas,   (pp.49-54). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).




Capítulo III. La calidad en el plantel y en su contexto.

El enfoque dominante de la planeación educativa consiste en aplicar estrategias uniformes de desarrollo educativo, que ofrezcan un servicio escolar estandarizado. Si bien planificar a nivel central es importante y necesario, al hacerlo se cometen dos errores:
1.- Por una parte, se supone que todas las escuelas del ámbito de acción del planificador son similares, y que todas ellas se parecen a una escuela urbana, de organización completa, con un maestro por grado, con un director de oficio, y con recursos suficientes para desarrollar el proceso de enseñanza; pero esto no es así, ya que la escuela típica no existe.
2.- Por otra parte, desde la planificación central se supone que la demanda educativa está dada, y está dada de manera idéntica en todas las escuelas. Pero esto en nuestro país es falso. Por ejemplo muchas de nuestras escuelas operan en regiones en las que los padres requieren del trabajo de sus hijos durante varios días del año.
Por tanto, una misma política educativa, uniforme para todas las escuelas del país, no puede esperar resultados también uniformes en realidades distintas.
Solamente desde el plantel se pueden conocer las interrelaciones que ocurren entre la escuela y los alumnos, entre la  escuela y la comunidad, de forma tal que sea posible atender las causas que están impidiendo lograr los resultados esperados de las políticas de desarrollo educativo. Estas políticas deben ser diversificadas.

El personal de la escuela, el director y sus maestros, deben estar en el centro de todo dispositivo por mejorar la calidad de la educación.
El primer reto de la búsqueda de calidad, desde el plantel y respecto al contexto específico en el que está ubicado, es el de lograr adaptar la escuela a las condiciones de vida reales de las familias, a fin de hacerla cultural y económicamente más accesible y más atractiva.


Comentario:
  Como hemos analizado en muchas clases el plan de estudios es muy importante para lograr las metas establecidas que tiene el educar.  Por lo tanto este plan debe responder a las distintas necesidades de los individuos y así lograr una calidad educativa para todo el país.
Cuando los planes de estudios no se adecuan a los diferentes tipos de escuela y necesidades especificas de la población, es muy difícil que los individuos obtengan conocimientos  o se interesen  realmente en su educación, lo que muchas veces provoca el ausentismo o la deserción en los planteles; de ahí la importancia de adecuar los planes y estrategias de estudios a las necesidades tanto individuales, como sociales para lograr una calidad educativa y el aprovechamiento de la educación.


Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia (1995), La calidad en el plantel y en su contexto en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas (pp.43-47). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).

Capítulo II. La calidad parte del reconocimiento de que hay problemas.

No puede iniciarse un movimiento hacia la calidad si no se reconoce que existen problemas. Ningún  proceso de mejoramiento real de la calidad puede darse sin la participación activa y convencida;  también debe existir el liderazgo de todos los que laboran en la organización en cuestión.
La calidad implica resolver los problemas de raíz. Por eso, hay que encontrar sus causas y combatirlas.

Los problemas de una escuela                   
Cada escuela es única, por esto es difícil hablar de los problemas que afectan la calidad en las escuelas en términos generales. No obstante, hay algunos problemas que atentan contra la calidad de los aprendizajes y que están presentes en muchas de las escuelas que hemos conocido, los cuales son:
·         El problema de la no inscripción: Este problema está en la base de la calidad educativa, porque si la escuela no es capaz de atraer a su demanda potencial,  no hay condiciones siquiera para que tenga lugar un proceso educativo escolar.
·         El problema de la deserción: La deserción significa ausencia de contacto con el proceso de enseñanza. La existencia de este problema significa la ausencia de condiciones para hablar siquiera de calidad.
·         El problema de la reprobación: Es consecuencia del rezago escolar progresivo que un alumno va experimentando a lo largo de todo el año escolar.
·         El problema del no aprendizaje: Causado por diversos factores como las características del contexto en el que se trabaja, procesos de enseñanza que tienen lugar en el interior del aula y enseñanza deficiente o inadecuada.
·         El problema de la equidad: Un problema de conducción del proceso de enseñanza que se traduce en privilegiar a los alumnos capaces de atender y seguir el ritmo del maestro, y en ignorar o desatender a aquellos que muestran dificultades para hacerlo.
·         El ambiente en el que ocurre el aprendizaje.
·         La falta de disciplina: Hay falta de disciplina en un grupo de alumnos cuando: a) la escuela como organización no tiene disciplina y b) cuando no está ocurriendo un proceso de aprendizaje.
·         El tiempo real de enseñanza: El tiempo dedicado a la enseñanza es el espacio destinado al aprendizaje. Si éste se encuentra notablemente reducido, es de esperarse que también el aprendizaje se vea reducido.
·         Los recursos para la enseñanza.
·         Las relaciones con la comunidad: Cuando existe una comunicación cercana con la comunidad y padres de familia los alumnos aprenden mucho más.
·         Las relaciones entre el personal de la escuela: El equipo de docentes, junto con el director, son el dínamo de un proyecto de calidad.

Para solucionar un problema se requiere información
Cada escuela debe analizar sus problemas y sus causas. Para ello, requiere información. La escuela ha de concebirse a sí misma como generadora de información, y principalmente, como usuaria de la misma.

Comentario: Para poder solucionar cualquier problema, se debe reconocer que tal existe. También se debe tener la información necesaria para identificarlo con precisión y saber la dimensión de dicho problema.
Todos los problemas que se mencionan en este texto han sido abordados a lo largo de las clases, en las cuales se han profundizado y se ha logrado comprender que no solo dependen de la institución, sino que también tienen una relación muy estrecha con el entorno en el que se desarrolla cada alumno.  Por lo tanto no se le puede atribuir todos los problemas al sistema educativo; se debe buscar y profundizar  la información para lograr combatir dichos problemas.

 Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia (1995), La calidad parte del reconocimiento de que hay problemas en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas,  (pp.31-42). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).

Capítulo I. La calidad educativa mira hacia afuera

Los objetivos de la educación
La actividad educativa no tendría sentido si no fuera por sus objetivos respecto de la sociedad en la que se encuentra inserta.
En el origen de todo programa educativo, de toda normatividad educativa, se encuentra la preocupación por el logro de la función social que se le otorga al sistema educativo, y por tanto a cada escuela.
De los sistemas educativos se han esperado aportes significativos en torno a objetivos como los siguientes:
·         Crear identidad social.
·         Mejorar el bienestar de la población y su calidad de vida.
·         Propiciar la movilidad social.
·         Mejorar las oportunidades de empleo de sus egresados.
·         Formar ciudadanos democráticos.
·         Extender la cultura universal.
·         Formar a los alumnos en los valores propios de un miembro activo y comprometido con la sociedad en la que vive.
·         Formar seres humanos capaces de enfrentar y resolver problemas.
En el mismo sentido, aunque desde una perspectiva crítica de la función reproductora y legitimadora de la escuela, se le ha atribuido a la misma la capacidad de:
·         Inculcar la ideología dominante.
·         Seleccionar a quienes podrán proseguir su curso por el sistema educativo y llegar a formar parte de la clase dominante, y a quienes deberán pasar a las filas de los dominados.
·         Lograr la legitimación de las diferencias sociales en una sociedad determinada mediante el argumento del “logro” educativo.
·         Dar a la mano de obra la capacitación que el aparato productivo necesita para generar riqueza.
La educación tiene muchas funciones, pero no puede atribuírsele a esta la capacidad de transformar la sociedad en la que actúa.


Los beneficiarios de la educación
El principal beneficiario de la educación  es el alumno, ya que es el receptor de todo esfuerzo educativo. Pero también son beneficiarios del quehacer de una escuela los padres de familia, los niveles educativos subsecuentes, los empleadores, la comunidad y la sociedad más amplia.

La centralidad de los beneficiarios
El beneficiario de la educación es aquel que juzga la calidad de dichos servicios, este debe representar el interlocutor privilegiado de toda organización; esto es así por los siguientes motivos:
+Porque si el que juzga no tiene opciones, pero tiene derechos y expectativas sobre la calidad de nuestro servicio, tendrá  también derecho a exigirnos, por diferentes vías, que cumplamos esas expectativas.
·    +Porque si el que juzga no tiene opciones ni tiene claras sus expectativas, aunque tenga derechos, se conformará con un servicio mediocre, o simplemente lo rechazará (el alumno desertará).


Los beneficiarios y el plantel  escolar
La escuela, por su función, debe priorizar el aprendizaje. En lo que el alumno efectivamente aprende en su paso por la escuela se pueden resumir los requerimientos y expectativas de todos los beneficiarios de nuestra lista. Para hacerlo, tendrá que tomar en cuenta varios elementos como el currículum oficial.

Comentario: el texto menciona que cuando la sociedad exige sus derechos de recibir una educación de calidad, dicha educación será mejor. Esto lo puedo relacionar con lo que se menciono en la clase; cuando los padres de los alumnos tienen mayores niveles de preparación, tienen expectativas más altas y están pendientes de la educación de sus hijos, éstos tendrán un mejor aprovechamiento en la escuela.



Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia (1995), La calidad  educativa mira hacia afuera en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas,   (pp.16-30). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).


viernes, 14 de octubre de 2011

Capítulo V. Estado del conocimiento acerca de los factores determinantes de las desigualdades educativas y de las estrategias encaminadas a combatirlas.

A continuación se presentan indicadores que caracterizan las desigualdades en la educación básica de América Latina, tales como: el acceso a esta educación, ineficiencia del sistema, distribución de calidad de la educación en América Latina, etc.
Para estudiar los factores y procesos antes mencionados se realizaron varias investigaciones que se pudieron clasificar en dos grandes grupos: estudios correlaciónales y estudios interpretativos.

Los estudios correlaciónales encontraron variables estadísticas de gran importancia, tales como: las características de la escuela,  de los maestros y de los alumnos. Estos estudios ayudaron a concluir que:
·        + Muchos de los problemas escolares tienen mucha relación con la situación socioeconómica de los alumnos.
·        + La deserción escolar se asocia, en alto grado, con los niveles socioeconómicos y con bajos rendimientos académicos.
·       +  La deserción está determinada también determinada por diversas deficiencias en el diseño y en la operación de los servicios ofrecidos en el sistema escolar.

Los estudios interpretativos concluyeron lo siguiente:
·        + Diversas situaciones de atraso escolar generan la deserción de los alumnos.
·     +El atraso escolar genera una actitud negativa del maestro con respecto al alumno, quien percibe un menor estimulo y un sentimiento de frustración que refuerza, a su vez, el retraso escolar.
·        + El status socioeconómico de la familia del alumno resulta determinante en el atraso escolar.
·        + Las normas, poco flexibles, de organización escolar propician deserción.
·     +La insuficiente alimentación se correlaciona positivamente con el retraso escolar, especialmente hacia el quinto grado, nivel en el cual los alumnos deben desarrollar operaciones mentales más complejas.
·        + A mayor lejanía de las escuelas los niños reciben menos horas de atención pedagógica.
·        + Las madres de los niños de alto y bajo rendimiento, las de los desertores, difieren en cuanto a sus creencias, expectativas y atribuciones.
·      + El análisis de las creencias y expectativas de las madres permite distinguir entre los tres grupos de niños (alto y bajo rendimiento y desertores).
·        + Cuanto más democrática y afectuosa es la conducta del maestro, mayor es el rendimiento de los niños en lenguaje y matemáticas, y más positivas son las actitudes de los alumnos.

De estos estudios se desprende que para una mejor distribución de oportunidades se necesitan de estrategias para lograr dichos objetivos, las cuales pueden dividirse en dos categorías:
1.    *Las encaminadas a resolver problemas de corto plazo, por lo que una vez cumplidos los propósitos dejaran de ser necesarias; en estas se proponen adecuar las características de los distintos sectores sociales que integran la demanda educativa a las exigencias implícitas en la operación de los sistemas educativos convencionales. En este tipos de estrategias se encuentran los programas preventivos, como la educación inicial y preescolar; programas para prevenir la reprobación y deserción, programas correctivos, absorción de los niños y jóvenes que viven en localidades dispersas, educación para niños migrantes, reabsorción de adolescentes desertores, etc.
2.   * Las orientadas a resolver en forma definitiva los problemas que han impedido la satisfacción de las necesidades básicas de aprendizaje en los países de la región, las cuales son: innovaciones en la organización del trabajo docente, programas de perfeccionamiento de maestros en servicio, humanismo pedagógico, etc.

Comentario:
Este capítulo muestra los factores que determinan las desigualdades educativas y también después de analizarlas, se muestran estrategias para combatirlas.
Los factores que como ya hemos visto en clases, intervienen en las desigualdades educativas son entre los más principales: el nivel socioeconómico del alumno, la ubicación geográfica de la escuela, el entorno del estudiante; como la familia, y muy importante, el desarrollo de los programas educativos; así como la preparación del docente, y la manera en dar los contenidos de los programas.
Desde mi perspectiva estos factores son primordiales y determinantes para que exista una educación igual para todos los individuos; para lograr este propósito se necesita de la reflexión de toda la sociedad y todos los actores escolares, para valorar la educación y fijarse metas para una mejora en esta.




Bibliografía:
Muñoz Izquierdo, Carlos (1996), Estado del conocimiento acerca de los factores determinantes de las desigualdades educativas y de las estrategias encaminadas a combatirlas en  Origen y consecuencias de las desigualdades educativas (pp. 161-231). México FCE.