La calidad tiene implicaciones de cambio cultural profundo en la organización, requiere de un esfuerzo sostenido de todas las personas involucradas. La calidad también implica crítica y autocrítica; nadie puede dar lo mejor de sí a menos que se sienta seguro. Hay que admitir con sinceridad cualesquiera errores o fallas en el trabajo, porque eso forma parte de reconocer que hay problemas. El mejoramiento es imposible sin la facultad de admitir los errores propios.
Para que realmente pueda darse un proceso de crítica y autocrítica, en un ambiente de libertad, es necesario que esto se trate abiertamente en las reuniones de equipo al iniciar un proceso de mejoramiento de la calidad.
La calidad implica valorar la diversidad. La pluralidad de puntos de vista es lo que enriquece la posibilidad de encontrar soluciones. El reconocimiento de que esto es así, genera a su vez dos exigencias: la primera es la de un ambiente de libertad en el que uno sienta que puede expresarse tal como es; la segunda es una actitud de respeto a las opiniones y visiones de los otros.
La calidad implica consensos. El consenso es necesario en un proceso de mejoramiento de la calidad. Llegar a él, sin perder el respeto a nuestra diversidad, puede resultar arduo e, inclusive, conflictivo. Pero tenemos que reconocer que la voluntad colectiva que surge de la diversidad es mucho más vital y profunda que cualquier otra.
La calidad también implica relevancia. El beneficiario es la referencia obligada de todo proceso de mejoramiento de la calidad. Es lo que motiva el plan. El plan, además, está concebido a partir de las ideas sobre cómo atenderlo mejor. Sin embargo, en el quehacer educativo cotidiano, y en lo que corresponde a los docentes, este postulado fundamental se traduce en la palabra relevancia.
Algunos estudios son muy claros en señalar que la falta de relevancia de los aprendizajes que ofrece la escuela explica buena parte de su falta de calidad.
La calidad implica justicia. Igualdad es ofrecer lo mismo a todos. Justicia es dar más a los que menos tienen. En la práctica docente cotidiana, esto significa que no nos podemos conformar con dar una clase, esperando que los alumnos la aprovechen de acuerdo con sus capacidades que, como ya indicábamos, son diferentes. Es necesario buscar permanentemente la manera en que todos los alumnos, independientemente de sus características, alcancen los objetivos que nos hemos trazado.
La calidad exige creer en los alumnos. Los niños aprenden más cuando los maestros creen más en ellos. Creer en los alumnos significa apostar a que son capaces de aprender como aprenden los mejores alumnos del país; a que serán capaces de continuar sus estudios a niveles medios y aún superiores con éxito.
La calidad se comparte. El mejoramiento de la calidad no es para que nuestra escuela sea la única buena, sino para que todas sean mejores. En educación, la verdadera medida de la calidad se encuentra en la extensión del movimiento a otras escuelas de la región, a otras regiones, al sistema educativo como un todo.
Comentario:
Para mejorar la educación en nuestro país se necesitan los esfuerzos de todos los actores sociales involucrados en ella. Se necesitan actitudes positivas encaminadas al logro de las metas que como sociedad tenemos para mejorar la calidad de nuestra educación.
Toda la sociedad tiene una importante tarea en la búsqueda de la calidad educativa; pero los maestros tienen una tarea todavía mayor, el de adaptar los conocimientos para lograr un aprendizaje significativo, respetar las diferentes opiniones de sus colegas para no caer en conflictos y saber escuchar las diferentes opiniones y aprender a trabajar en equipo, ya que así se pueden lograr con más facilidad las metas.
Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia (1995), Algunas implicaciones de la calidad en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, (pp.117-125). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).
Schmelkes, Sylvia (1995), Algunas implicaciones de la calidad en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, (pp.117-125). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).