En términos generales, el problema de la calidad no reside en los docentes, sino en el sistema con el que opera la escuela. Sin embargo la solución de problemas si depende del equipo de docentes, siempre y cuando este equipo sea capaz de modificar el sistema.
Cuando el equipo de docentes, encabezado por su director, se da a la tarea de modificar el sistema y de mejorar los procesos para alcanzar mejores resultados, atendiendo a las necesidades de los beneficiarios, los participantes se desarrollan como personas. Por eso la filosofía de la calidad está orientada a las personas y dirigida a sus esfuerzos.
La calidad de las personas es la primera preocupación de la filosofía de la calidad. Un sistema en el que se persigue la calidad se preocupará de que las personas desarrollen al máximo sus potencialidades.
Para producir mejores sistemas, una sociedad debe preocuparse menos por producir bienes materiales en cantidades crecientes que por producir personas de mejor calidad. Sin embargo, es común ver como en los programas para el mejoramiento de la educación se incluye la dotación de infraestructura y de materiales didácticos, de manera mucho más frecuente e importante que la actualización y el apoyo a los docentes.
Si nos desarrollamos como personas, podremos formar integralmente a nuestros alumnos. A continuación mencionare los valores que nosotros podemos vivir en forma congruente al participar en un proceso de mejoramiento de la calidad, y los valores que parecería deseable formar en nuestros alumnos:
1.- La identidad: es un proceso que como docentes nos vemos fortalecidos en nuestra identidad. Nos reconocemos como parte de una escuela.
En el caso de los alumnos, es evidente que el logro de la identidad individual y social es un proceso relacionado con las etapas de desarrollo del niño en el cual intervienen la existencia de al menos tres tipos de existencia de oportunidades:
a ) La participación creativa.
b) La diversidad.
c) La autoestima.
2.- La libertad, la responsabilidad y el respeto a bien común.
3.- La equidad y la justicia.
4.- La solidaridad y el compromiso.
5.- La congruencia.
Comentario:
En este capítulo se menciona un problema que está presente en nuestro país y lo podemos ver casi a diario en nuestra sociedad; la preocupación de los bienes materiales. Antes pensaba que el apoyo con materiales escolares tenía un gran impacto en la calidad educativa, pero al leer este capítulo me pude dar cuenta que en realidad si impacta, pero no de gran manera.
Para lograr una educación de calidad debemos preocuparnos como sociedad por la preparación de los maestros, ya que la mayoría no están capacitados para dar clases; no cuentan con los conocimientos adecuados para hacerlo.
A parte de poner énfasis en la preparación de los maestros, debemos tener en cuenta las actitudes que estos tengan, así como la manera de trabajar que se tenga en cada escuela.
Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia (1995), La calidad conduce al mejoramiento continuo de las personas involucradas en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, (pp.77-88). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).
Schmelkes, Sylvia (1995), La calidad conduce al mejoramiento continuo de las personas involucradas en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, (pp.77-88). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).
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