Para mejorar la calidad de la educación se debe planear, monitorear y evaluar. Antes de planear debe reconocerse que existe un problema, así se inicia la búsqueda de la calidad. Este problema puede ser de dos tipos, o de la combinación de los dos: una preocupación por los resultados deficientes que la escuela está produciendo, o una preocupación por los procesos deficientes que la escuela está desarrollando.
El reconocimiento de un problema puede, a su vez, proceder de varias fuentes, por ejemplo, de las quejas que la escuela recibe por parte de sus beneficiarios, por otra parte, puede proceder también de las críticas emanadas del propio personal que labora en la escuela.
Para que una idea se convierta en plan, como ya se ha mencionado, es necesario conocer bien el problema, sus causas, y sus posibles soluciones. Las características del plan son:
1.- El plan debe elaborarse en equipo.
2.- El plan debe comenzar por estabilizar los procesos, o por definir la estabilidad existente: significa descubrir qué se hace y qué se logra generalmente. Para esto es necesario:
a) Precisar las normas mínimas.
b) Proporcionar los elementos para que todo el personal pueda cumplir estas normas mínimas.
c) Establecer, entre todos, sanciones claras para el incumplimiento de las normas mínimas.
3.- Diseñar los resultados deseados.
4.- El plan debe privilegiar los procesos de prevención del problema.
5.- El plan debe privilegiar la disminución de las variaciones por encima de la elevación del promedio.
6.- El plan requiere programas más precisos.
Puesto que un plan pretende modificar procesos, es necesario que las prácticas consideradas necesarias para modificarlos se revisen en forma permanente por parte del propio equipo que las definió. A esta revisión continua se le llama monitoreo, a diferencia de la evaluación, que revisa los resultados.
El monitoreo se refiere a la actuación de las personas en sus prácticas cotidianas, también es un trabajo grupal. A lo largo de todo el proceso, es esencial fortalecer el diálogo con nuestros beneficiarios, este diálogo proporcionará insumos importantes en nuestro intento de modificar las prácticas escolares y, lo que es más importante, nos ayudará a tener presente el objetivo hacia afuera, que es lo que motiva originalmente el proceso y lo que nos mantiene unidos en nuestros propósitos.
El proceso se monitorea. Los resultados se evalúan. Evaluamos cuando ha transcurrido el tiempo suficiente después de haber logrado modificar nuestras prácticas. La evaluación sin monitoreo no permite mejorar la calidad, solamente constatar su presencia o ausencia.
La evaluación es importante, pero sólo es útil para mejorar cuando se la combina con el monitoreo. Desde la perspectiva de la filosofía de la calidad, se evalúa con el resultado, pero no por el resultado.
Comentario:
Este capítulo menciona un factor muy importante en el logro de la calidad educativa: el diálogo, y se hace mucho énfasis en tener en cuenta y llevar a cabo este factor a lo largo de todo el proceso para mejorar la calidad.
En México estamos muy acostumbrados a evaluar solamente los resultados, no nos preocupamos por monitorear el proceso que nos permitirá llegar a resultados satisfactorios. Debemos preocuparnos, toda la sociedad, porque todos estamos involucrados en el educación; debemos reflexionar sobre los problemas que existen en el Sistema Educativo, porque no solo perjudica a los maestros, sino a todos nosotros.
Bibliografía:
Schmelkes, Sylvia (1995), La planeación y la evaluación para la calidad en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, (pp.89-100). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).
Schmelkes, Sylvia (1995), La planeación y la evaluación para la calidad en Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas, (pp.89-100). México SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).
Compañera Marisol:
ResponderEliminarConsidero que tu resumen está bien elaborado ya que lograste resaltar los puntos más importantes del capítulo. En cuanto al comentario me encuentro de acuerdo, el sistema educativo nacional ha tenido problemas al momento de monitorear los procesos educativos, pues en muchas ocasiones omite éste paso que es necesario para lograr la calidad educativa, si se combina la evaluación con el monitoreo se logrará tener mayores y mejores resultados. Sólo mediante la planeación podremos avanzar en el camino hacia la calidad educativa y todos debemos participar en ello.
Sin más por el momento me despido.
Paola López.